Supervisión

La CNMV investigará por eventual abuso de mercado las operaciones de autocartera

Solo las transacciones amparadas en un programa de recompra o en un contrato de liquidez quedan exentas

Sebastián Albella, presidente de la CNMV.
Sebastián Albella, presidente de la CNMV.

Comprar acciones propias es una potestad que recoge la Ley de Sociedades de Capital. Y la mayoría de las empresas cotizadas en Bolsa cuenta con la autorización para comprar hasta un 10% de su capital. Pero a partir de ahora la CNMV vigilará las compraventas por si pudieran constituir abuso de mercado en caso de que las operaciones no se produzcan al amparo de un programa de recompra de acciones comunicado a los inversores o de un contrato de liquidez. El supervisor ha lanzado un comunicado que deja sin efecto los criterios sobre la operativa discrecional de autocartera de 2013.

No habrá dudas de que la cotizada no esté cometiendo abuso de mercado –en sus dos vertientes, de manipulación de precios o uso de información privilegiada– solo si las operaciones con operaciones propias tienen el certificado previo del supervisor que preside Sebastián Albella. La CNMV lanzó en julio de 2013 una serie de criterios para que las empresas pudieran hacer compras de acciones propias con una suerte de escudo. Si las cumplían, no estarían cometiendo abuso de mercado.

Hace seis años y medio, la CNMV elaboró un decálogo con varias recomendaciones. Entre ellas, que las compras no deberían superar el 15% del volumen medio diario contratado en las últimas 30 sesiones, aunque admite hasta el 25% en casos de compras o fusiones con requisitos especiales de información o  que el precio debe realizarse a precios ajustados a mercado, con límite máximo para compras y mínimo para ventas para que estos no generen tendencia en el mercado.

Esas recomendaciones han sido invalidadas. "La operativa de las sociedades emisoras con acciones propias, para gozar de algún tipo de protección por posible manipulación, deberá ejecutarse exclusivamente al amparo de un programa de recompra o estabilización (...) sobre abuso de mercado o de un contrato de liquidez de los previstos", señala la CNMV.

Ahora, la CNMV explica que con la "operativa discrecional de autocartera los inversores (...) no pueden valorar a priori los riesgos ya que no conocen los planes del emisor de comprar (o vender) acciones propias, el objetivo de la operativa, el importe destinado a ella y el período durante el cual se harán las operaciones". "La CNMV ha decidido considerar superados y dejar sin efecto los Criterios de operativa discrecional de autocartera de 2013", sentencia. 

Los programas de recompra deben comunicarse de forma previa, con importe, duración y precio. Y, además,  su finalidad solo puede ser la amortización de las acciones o reducción del capital del emisor, su empleo para afrontar la metamorfosis de deuda convertible en acciones o el cumplimiento de obligaciones derivadas de planes de opciones sobre acciones de empleados.

La CNMV acaba de modificar la circular que desde hace dos años regulaba los contratos de liquidez. El supervisor establece un nuevo límite para el intermediario, que no podrá superar el 15% del promedio diario del volumen negociado en mercados líquidos —la Bolsa oficial o la plataforma MAB— “en las 30 sesiones anteriores cuando el contrato de liquidez haya sido suscrito”. Si este ha sido suscrito por un emisor cuyas acciones no cotizan en un mercado líquido, el supervisor amplía ese límite hasta el 25%.

Normas