La amenaza de guerra invalida para Aramco las ventajas del alza del crudo

Uno de los factores de riesgo del folleto de emisión del grupo era un posible conflicto armado en Oriente Próximo

La amenaza de guerra invalida para Aramco las ventajas del alza del crudo

La saudí Aramco ha recibido una maldición disfrazada de bendición. Las consecuencias de los bombardeos estadounidenses en los que falleció el general iraní Qassem Soleimani, unidas a las declaraciones belicosas del presidente Donald Trump, que amenaza con imponer sanciones a Irak, disparaban ayer por la mañana los precios del petróleo por encima de los 70 dólares por barril. Pero las acciones del gigante petrolífero saudí cayeron a 34 riales (9,1 dólares), el precio más bajo desde que salió a Bolsa el pasado mes, y un 11% por debajo del máximo alcanzado desde entonces.

Es extraño. Las acciones del gas y el petróleo europeos han avanzado un 2% desde el sábado, según datos proporcionados por Refinitiv. Los operadores de Bolsa apuestan a que Irán responderá al asesinato de una figura tan importante, lo cual aumenta la perspectiva de que se interrumpa la navegación en el estrecho de Hormuz, por el que circula el 20% del petróleo consumido en todo el mundo. Si Irak expulsa a los 5.000 soldados estadounidenses instalados en su territorio y Trump contesta imponiendo sanciones, un productor de petróleo responsable de aproximadamente el 5% de la oferta mundial anual podría quedar atado de pies y manos.

Todo esto, examinado aisladamente, debería ser bueno para el valor de Aramco. Si los precios del petróleo se mantuviesen en los actuales 70 dólares por barril o más, el grupo debería acercarse a un valor bursátil de 2 billones de dólares, el objetivo establecido por el príncipe heredero Mohammed bin Salman. Aramco, el mayor productor de petróleo del mundo con la mayor capacidad disponible, podría encontrarse en la situación óptima de tener que extraer más, a precios más elevados.

Sin embargo, los accionistas del grupo hacen bien en mostrarse cautos. Uno de los factores de riesgo detallados en el folleto de emisión del grupo en noviembre era el peligro de un conflicto armado en Oriente Próximo. Dado que la mitad del suministro de petróleo saudí quedó temporalmente paralizado en septiembre tras un atentado que, según informó Reuters, fue planeado por Irán, el peligro de que se produzcan nuevos ataques es muy real.

Es probable que una respuesta directa de Teherán apunte a objetivos estadounidenses, ya sea en Irak, en bases militares o mediante ciberataques. Pero esto cruzaría la línea roja claramente delineada por Trump ahora, y amenazaría con acelerar la escalada. El ataque a Aramco podría tener consecuencias menos graves; Trump no tomó represalias después de los atentados de septiembre. Para los inversores de Aramco, estos temores contrarrestarán con creces los beneficios de una subida de los precios del petróleo.