Kalanick deja Uber sin un mapa claro hacia los beneficios

Khosrowshashi ha estabilizado la compañía, pero no encuentra la vía hacia la rentabilidad

Travis Kalanick, cofundador de Uber, en la Bolsa de Nueva York el día de la OPV de la firma, el 10 de mayo pasado.
Travis Kalanick, cofundador de Uber, en la Bolsa de Nueva York el día de la OPV de la firma, el 10 de mayo pasado.

Travis Kalanick dejará Uber Technologies sin una ruta clara hacia los beneficios. El cofundador y ex consejero delegado de la aplicación de VTC (vehículos de transporte con conductor) dejará el consejo a final de año después de haber sido marginado y de haber vendido la mayoría de sus acciones, por valor de más de 2.500 millones de dólares (2.300 millones de euros). La firma de 53.000 millones de dólares (48.000 millones de euros) también ha dejado atrás su tumultuosa dirección, a la que los grandes inversores pusieron fin hace dos años y medio. Pero su sucesor no ha descubierto aún cómo hacer dinero.

Kalanick llevaba un tiempo desem­peñando un papel marginal en la empresa. Renunció a su cargo de consejero delegado en junio de 2017 después de las protestas por la cultura de la compañía, incluyendo acusaciones de acoso sexual y otros escándalos, como una investigación federal sobre un software que ayudaba a incumplir la ley, y una demanda sobre propiedad intelectual con la unidad de coches autónomos de Alphabet, Waymo.

Dara Khosrowshahi está al mando de Uber desde entonces y dirigió la empresa durante su oferta pública de venta en mayo, en la que Kalanick fue relegado al asiento trasero.

El nuevo CEO ha estabilizado la compañía respecto a la era de Kalanick, pero todavía se enfrenta a grandes obstáculos financieros. Las acciones de Uber han caído más de un 30% desde que salió a Bolsa. En el tercer trimestre anunció un aumento de los ingresos del 31%, pero perdió unos 1.200 millones de dólares (1.100 millones de euros), lo que supone un 20% más que en el mismo período del año anterior.

La expansión del negocio de Uber en un entorno hipercompetitivo significa que lleva mucho tiempo fundiendo efectivo. Quemó 2.500 millones de dólares (2.300 millones de euros) en los primeros nueve meses de este año. Su unidad de comida a domicilio, Uber Eats, crece rápidamente, pero perdió 316 millones de dólares (285 millones de euros) en el periodo mientras se mantenía a la par de sus rivales, y todavía es solo el tercer jugador más grande de Estados Unidos, según Second Measure.

Khosrowshahi ha tomado algunas decisiones difíciles para contener los números rojos, como la retirada del Uber Eats de Corea del Sur. Pero aún no ha descubierto una hoja de ruta para llegar a un resultado global rentable. Puede que Kalanick se haya ido por fin de la compañía –posee ya solo 5,83 millones de acciones, que valen 177 millones de dólares (160 millones de euros)–, pero su legado de pérdidas perdura.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías