Las tecnologías de reconocimiento facial no son seguras, y eso es un problema

Las tecnologías de reconocimiento facial no son seguras, y eso es un problema

Una empresa descubre la debilidad de los sistemas que ya están en funcionamiento.

Cuando nos dirigimos a un mundo en el que nuestras credenciales de seguridad van a estar ligadas a ciertas partes de nuestros cuerpos, es momento de preguntarse si todos esos sistemas de reconocimiento facial que se están instalando en muchísimos lugares de todo el planeta son seguros o no.

Y si atendemos a un experimento realizado por la empresa Kneron, lo más seguro es que empecemos a pensar que tenemos un problema serio, porque quedan en evidencia la mayoría de ellos. La conclusión más evidente es que es posible engañar a la mayoría sin demasiados problemas. 

Una máscara fake para saltarse controles

Kneron es una empresa que se centra en tecnología de inteligencia artificial y que decidió hacer una prueba imprimiendo máscaras tridimensionales de alta calidad para comprobar si los sistemas de reconocimiento facial que se están extendiendo por el mundo son capaces de detectar estos dispositivos fake. Y no lo fueron.

Así se demostró las veces que intentaron comprar en comercios chinos que permitían pagos a través de AliPay y WeChat, que pudieron hacerlo sin problemas usando la máscara con la cara de otra persona. A diferencia de otros sistemas de pago, como los de los móviles donde es necesario un PIN, en estos simplemente con una imagen de nuestra cara ya dan el OK a una operación.

Las tecnologías de reconocimiento facial no son seguras, y eso es un problema

No contentos con esas pruebas, los responsables de este experimento se dirigieron a terminales de transporte, como aeropuertos, donde volvieron a vencer a los sistemas de reconocimiento facial instalados en las terminales. Así ocurrió en Schiphol, en Ámsterdam, Holanda, donde también consiguieron pasar los controles sin problemas, validando sus falsas identidades. Recordemos que en España, Aena ya está barajando implantar estas tecnologías a la hora de embarcar en los vuelos.

De vuelta a China, el equipo de Kneron también afirmó que pudo pagar billetes y subirse a trenes sin problemas, haciéndose pasar por otras personas gracias a estas máscaras fake (como la que podéis ver en la imagen que tenéis más arriba). 

Con estos precedentes, toca preguntarse si nos dirigimos a un futuro seguro, donde los sistemas de reconocimiento facial y sus algoritmos están invadiendo espacios donde antes era el ojo humano el que ponía remedio a los problemas. Y es obvio que, de confirmarse estos resultados, nos encontramos ante un problema grave que podría permitir a hackers y ladrones cometer delitos de suplantación de personalidad o estafas sin demasiado esfuerzo.

Eso sí, después de tan malas noticias al menos hay una buena, y es que cuando probaron estas máscaras 3D con el Face ID de los dispositivos Apple no consiguieron desbloquearlos. Algo es algo.

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