Contante y sonante

Un nuevo Gobierno sin estridencias en materia económica

La propuesta de un impuesto para la banca se quedará solo en el ruido

Nadia Calviño, ministra de Economía en funciones, en una imagen de archivo.
Nadia Calviño, ministra de Economía en funciones, en una imagen de archivo.

Parece que está vez sí. Varias fuentes políticas coinciden en que en unos días Pedro Sánchez tendrá Gobierno. Algunos incluso hablan de que esta misma semana podría ser que se anunciase.
Las mismas fuentes aseguran que los empresarios y los inversores institucionales no deben temer nada de un Gobierno del PSOE y Unidas Podemos. “Una cosa es lo que dicen los programas electorales, y otra lo que una vez en el Gobierno se puede hacer. No siempre es posible cumplir con lo que se ha pregonado en la campaña. La realidad luego es distinta y te exige modificar las propuestas”, explicaba el jueves una veterana política socialista.

De momento, para evitar temores innecesarios a los empresarios y a la comunidad internacional, una de las primeras cosas que Pedro Sánchez anunció antes incluso de que el PSOE saliese de las urnas como el partido más votado el pasado 10N por los españoles fue anunciar la continuidad y ascenso a vicepresidenta de Nadia Calviño, actual ministra de Economía en funciones.

“Calviño es una garantía de que no se van a hacer locuras en materia económica sea quien sea el socio o socios del PSOE en el previsible nuevo Gobierno. De hecho, es muy posible que el tan comentado impuesto a la banca propuesto por Podemos se quede al final en nada”, explicaban las mismas fuentes políticas.

Pero mientras se termina de perfilar las nuevas directrices y apoyos para formar Gobierno, la economía sigue su curso, lo mismo que los procesos judiciales en los que se ven inmersos varios grupos bancarios, en algunos casos ya inexistentes como entidades. Uno de los casos que sigue atrayendo más atención mediática es el de Villarejo, tanto en su trama con BBVA, como con Iberdrola.

Algunas fuentes mantienen que el caso Villarejo-BBVA “se quedará en nada. Mucho ruido y pocas nueces”. Otras fuentes jurídicas aseguran, sin embargo, que hay caso para rato. Y como ejemplo señalan el hecho de que la Fiscalía Anticorrupción no haya terminado aún de interrogar como imputado al propio BBVA.

Su representante, Adolfo Fraguas, ha pasado en dos ocasiones por la Audiencia Nacional para declarar, en sesiones maratonianas. Pero tanto los fiscales como el juez Manuel García-Castellón, que lleva el caso no han tenido suficiente con las más de 10 horas de declaración de Fraguas y le han emplazado para otros días, sin especificar las fechas.

En su declaración del jueves pasado Fraguas señaló al exjefe de seguridad del banco, Julio Corrochano, y al exresponsable de la división de riesgos y de la Operación Chamartín, Antonio Béjar, como los responsables de la contratación de Cenyt, la firma vinculada a Villarejo. Pero parece ser que en su declaración no implicó en ningún momento al expresidente del banco, Francisco González, ni al exconsejero delegado, Ángel Cano.

Ambos directivos están deseando que se levante el secreto del sumario, según dicen fuentes cercanas al caso. Creen que una vez que se produzca este levantamiento se podrá comprobar que ellos no tenían conocimiento de los hechos de los que se les imputan. Bueno, eso dicen. Aunque los fiscales parece que no están muy convencidos de que la cúpula del banco desconociera lo que estaba pasando en el mismo. González se escuda, según fuentes jurídicas, en que su función no incluía firmar facturas de las pequeñas empresas que contrataba el banco, caso de Cenyt. Parece ser que eso era cuestión de otros, según fuentes jurídicas.

Otra arista de este caso es despejar si el excomisario José Manuel Villarejo tenía o no autorización para realizar actividades privadas que compaginaba con su actividad pública. Si pudiese demostrarse este punto, parece que el delito de cohecho en el caso de BBVA quedaría eliminado, según también apuntan fuentes jurídicas.

Ah, por cierto, parece que BBVA anunciará en pocas semanas una alianza en seguros, en el que todas las quinielas dan por sentado que el socio será Allianz. La aseguradora alemana será su socio fuerte, tras adquirir el 50% de su cartera de seguros, con la creación de una compañía conjunta.

Y cambiando de asunto. Los sindicatos quieren llegar a un acuerdo con la patronal de la banca, la AEB, sobre el registro de la jornada laboral antes de la reunión programada para el 18 de diciembre.

El hecho de que BBVA firmase con la plantilla su acuerdo individual, que al parecer es bastante mejor que el suscrito a nivel sectorial por los sindicatos de las antiguas cajas de ahorros y la CECA, ha acercado posiciones, aunque no tanto como para poder garantizar que habrá acuerdo el día 18.

Mientras, Trabajo está llevando a cabo varias inspecciones en algunos bancos precisamente por este motivo del registro de jornada, aunque el ministerio no está abriendo expedientes ante las negociaciones que tienen abiertas las entidades con los sindicatos. Esto, según fuentes sindicales, está evitando a algún que otro banco que Trabajo les abra expediente y les sancione.

Hay que recordar que los bancos ha sido tradicionalmente uno de los sectores en los que se hacían más horas extra, y aunque la oficina se cerrase a las 15 horas, los empleados seguían su trabajo dentro de la sucursal, con la puerta cerrada.

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