Máximos

Wall Street apunta a su mejor año desde 2013 y a un 2020 más volátil y débil

Las alzas se apoyan en la Fed, no en el beneficio por acción. La prolongación

de las subidas dependerá del pacto comercial

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Los grandes índices bursátiles de Wall Street llevan un 2019 en subida libre. Tras la fuerte corrección de diciembre del año pasado, han asentado su remontada en el cambio de rumbo de la Reserva Federal que, lejos de endurecer su política monetaria, terminó por bajar los tipos en tres ocasiones este año. A falta de unas pocas semanas para que termine el ejercicio y cuando muchos inversores dan el ejercicio por cerrado con la celebración de Acción de Gracias, el S&P se anota un alza del 25,5%, el Dow Jones, del 20,3% y el Nasdaq, del 30,9%.

Estos índices renuevan con cada alza máximos históricos y llevan camino de anotarse las mayores revalorizaciones anuales desde 2013. Batir las ganancias de aquel año –en que el Nasdaq subió el 38,3%; el S&P, el 29,6% y el Dow Jones, el 26,5%– aún requiere un rally adicional que va a estar sujeto, una vez más, a los vaivenes de las conversaciones entre Washington y Pekín. Las señales de entendimiento entre EE UU y China en materia comercial han sido el último detonante para las alzas, si bien los inversores siguen no sin nerviosismo la cuenta atrás hasta el día 15 de diciembre, fecha prevista para la entrada en vigor de nuevos aranceles sobre productos chinos que la firma de un acuerdo entre ambas potencias debería evitar.

La confirmación del acercamiento comercial entre EE UU y China, más allá de las buenas palabras, será clave para prolongar el rally de Wall Street, una progresión que los expertos prevén tenga continuidad en los próximos meses aunque con mucha menor intensidad. “Las perspectivas de beneficios suponen un reto para la renta variable estadounidense y es probable que el viento favorable de la reducción de los tipos y de los recortes de impuestos se desvanezca”, señala Irene Lauro, economista de Schroders.

La experta apunta que el beneficio por acción apenas se ha movido desde principios de año y que el motor del avance del precio de las acciones ha sido la política más acomodaticia de la Reserva Federal. “Esto deja al mercado vulnerable a una corrección, ya que a menos que la Reserva Federal supere las expectativas de relajación de la política monetaria, no es probable que el viento de cola de la expansión de múltiplos se mantenga”, añade.

En Unigestion, con la perspectiva de que la Fed no hará ningún cambio y mostrará un sesgo defensivo, optan por una posición neutral en la renta variable estadounidense. Y en Barclays advierten del trasvase que podría darse el próximo año hacia la Bolsa europea desde la estadounidense, en la que tras el rally de este año, podría pesar no solo cierto estancamiento de los beneficios sino también el factor político, con eventos como el impeachment o las elecciones presidenciales de noviembre.

De hecho, uno de los elementos de riesgo en la recta final del año es que, de no alcanzarse un principio de acuerdo comercial, el pacto se retrase y esté condicionado, aún más si cabe, a la táctica electoral de Donald Trump. El magnate deberá medir el impacto que la prolongación de la tensión con China podría tener sobre la economía. En espera de que se despeje el frente arancelario, en Schroders prevén un descenso en los beneficios operativos del S&P 500 del 0,6% en 2019 y del 2% en 2020, frente a un alza del 21,8% en 2018.

“Creemos que el principio de 2020 puede seguir siendo positivo para la Bolsa estadounidense”, sostiene Víctor Santiago, director de renta variable de Bankia AM y gestor del fondo Bolsa USA, que renta en el año el 23,2%. Eso sí, para que Wall Street siga subiendo, Santiago señala que es necesario que los tipos se mantengan a estos niveles, “un mayor optimismo sobre el fin de la guerra comercial entre China y EE UU y que Trump no quiera iniciar nuevos conflictos con otros países, algo que no esperamos, ya que en 2020 hay elecciones y las probabilidades de reelección aumentan con una economía en crecimiento”.

En Credit Suisse ya avanzan que, de forma generalizada, las rentabilidades serán inferiores en 2020 a las de este año. Para Estados Unidos, la firma suiza prevé un crecimiento del PIB más lento, del 1,8%, acompañado de un aumento de la inflación subyacente, elemento suficiente para no esperar nuevas bajadas de tipos.

La isla de los valores tecnológicos

Más subidas. El sector tecnológico ha sido uno de los grandes artífices de la escalada imparable de Wall Street y a pesar de que es el que cotiza a los ratios más caros –su PER es el que más se aleja de la media histórica de los últimos cinco años– continúa manteniendo fielmente el favor de los inversores.

Víctor Santiago, gestor del fondo Bolsa USA de Bankia, rechaza que el sector esté sobrecalentado. “A pesar de cotizar a ratios elevados, estamos en un sector disruptivo, que cada vez influye más en nuestras vidas y con fuertes crecimientos. Además, las grandes empresas tecnológicas son estadounidenses”. No obvia en cualquier caso que se trata de compañías más volátiles, “ya que sus valoraciones se basan en los crecimientos futuros”.
Los grandes. Las grandes referencias globales de la disrupción tecnológica se anotan alzas muy superiores en el año a las de los índices, como el 69% de Apple o el 55% de Facebook. Y hay un par de farmacéuticas en el Nasdaq con alzas superiores al 1.000% en 2019: Axsome Therapeutics y Constellation Pharmaceutical.

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