Estreno en el MAB

Holaluz identifica a seis rivales para comprar tras su salida a Bolsa

Señala a Podo, Enérgya, Lucera, Alterna, Watium y Gesternova; la valoración de GVC Gaesco, un colocador, oscila de 180 a 230 millones

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Holaluz está lanzando argumentos a los inversores para que acudan a su estreno en el Mercado Alternativo Bursátil (BME), que, salvo sorpresa, se efectuará en los próximos días. Uno de ellos es la extrema fragmentación del mercado de empresas de distribución eléctrica. El papel de la compañía que preside Carlota Pi será clave como anticipa en los documentos que llevan bajo el brazo los bancos que pilotan la operación para convencer a potenciales compradores.

La compañía señala con el dedo seis compañías en una de las presentaciones a las que ha tenido acceso CincoDías. Son Podo, Enér­gya VM –de Grupo Villar Mir– Lucera, Alterna Energética, Gesternova Energía y Watium, a las que representa con sus logotipos. Las identifica como objetivos potenciales de compra para capturar sinergias. Añade además que, después del estreno en los mercados, donde combinará una ampliación de capital (de hasta 30 millones) con una venta de acciones por los actuales propietarios de la empresa (por hasta 10 millones), se propone “apalancar el tamaño de la compañía para liderar la consolidación del sector de la distribución”. Es más, indica que los pequeños operadores sufren porque carecen del tamaño suficiente para competir. Si bien, en el folleto de la emisión se especifica que el dinero de la ampliación no se empleará para estas potenciales compras.

En otro apartado del documento, aunque no las menciona tan explícitamente como posibles adquisiciones, agrega otros tres nombres: Pepeenergy, Aldro y Nexus Energía. Explica que en España hay más de 300 jugadores en el sector con 74 empresas con más de 5.000 clientes. Todas son firmas con menor número de clientes que Holaluz, que cuenta ya con más de 211.000 usuarios.

La compañía de distribución de energía no ha establecido el precio de su estreno, ni siquiera un rango, pero existe una referencia: la ampliación de capital del pasado junio en la que Geroa, una entidad de previsión social (EPSV, una figura similar a los planes de pensiones pero específica del País Vaco), inyectó 10 millones de euros para comprar el 10% del capital. La tasación, pues, ascendió entonces a 100 millones de euros, lo que arroja un precio por acción de unos 6 euros.

Las cinco grandes controlan el 86,2% del mercado

Uno de los riesgos que Holaluz detalla en su folleto es que entre Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y EDP controlan el 86,2% de los códigos universales del punto de suministro (CUPS, en la jerga). Esto es, los números identificativos de cada punto de suministro eléctrico o de gas y que en la práctica son equivalentes a los clientes. “Se trata, por tanto, de un mercado altamente concentrado y, en consecuencia, Holaluz se enfrenta a un gran riesgo de concentración de mercado”, relata en el folleto. Uno de los elementos diferenciales de Holaluz es que vende electricidad 100% renovable y anuncia precios justos para todos los consumidores.

GVC Gaesco, uno de los colocadores de la compañía en el MAB asigna un valor a Holaluz para 2020 de 176 millones de euros, que llegaría a los 247 si la empresa cumple con sus previsiones. Para hacer estas cuentas, la entidad ha tomado como referencia la adquisición de Viesgo, un distribuidor de electricidad con más de 750.000 clientes por parte de Repsol el año pasado. Por el método de descuento de flujos de caja, con una ampliación de capital de 30 millones, el informe arroja una tasación de 230 millones.

En 2023, Holaluz espera alcanzar los 1.000 millones de facturación con un millón de clientes –de un mercado total de 27 millones– y un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 72 millones.

Las estimaciones son bastante más optimistas que las que realiza GVC Gaesco, que prevé para el mencionado ejercicio 728 millones de ventas y un ebitda de 38,6 millones. Los cálculos de la sociedad de valores apuntan que las ventas rozarán los 1.000 millones, pero dos años más tarde de lo previsto por Holaluz, y que el ebitda en 2025 se quede en 58 millones (véase gráfico).

Resultados y precio

En los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal, que concluyó el pasado 30 de septiembre pero cuyos datos totales no están aún disponibles, logró unas ventas de 152,2 millones, un 41% superiores a las del mismo plazo del año pasado. La comercialización de electricidad representó el 79%, mientras que la de gas supuso el 3,7%. Su ebitda duplicó el de los mismos meses de 2018 y además mejoró su margen en este epígrafe hasta el 1,6% desde el 1,1%. La expectativa de Holaluz es transformar el 7% de su facturación en beneficio bruto de explotación (ebitda) en 2023.

En todo caso, el precio final del salto al MAB, un paso intermedio antes de dar el paso al mercado oficial según asegura la propia compañía, se fijará conforme al libro de órdenes que logren conformar los bancos que pilotan la operación. JB Capital es el coordinador del estreno en la plataforma, mientras que GVC Gaesco y Andbank son los colocadores de los títulos.

La ampliación de capital servirá para afianzar los recursos de la compañía y lanzarse a realizar las compras que tiene en su hoja de ruta. Holaluz se abre a construir sus propios proyectos y, de hecho, en el folleto incluye que sus previsiones para 2023 computan 400 megavatios de capacidad instalada.

Los cofundadores de Holaluz –Carlota Pi, Ferran Nogué y Oriol Vila– son sus principales accionistas con un 19,95% del capital cada uno. La gestora de fondos de capital riesgo española Axon controla el 27%. Todos estos accionistas venderán acciones por un máximo de 10 millones de euros en la salida al MAB, que se efectuará de manera combinada con la ampliación. El socio que no venderá será Geroa.

 

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