Globalia destinará el dinero de la venta de Air Europa al AVE y el negocio hotelero

Forma parte de uno de los cuatro consorcios que pujará por competir con Renfe en el sector ferroviario

Javier Hidalgo, consejero delegado de Globalia.
Javier Hidalgo, consejero delegado de Globalia.

El imperio turístico creado por Juan José Hidalgo ya se ha puesto manos a la obra para decidir cuál va a ser su futuro una vez que han vendido Air Europa, considerada como la joya de la corona, al grupo IAG, y han obtenido una inyección de 1.000 millones de euros.

Este, según fuentes cercanas a la negociación, pasa por no desprenderse de la división de handling, por los contratos que mantiene a largo plazo y por los beneficios que reporta a la matriz. En 2018 fue la segunda filial más rentable, solo por detrás de Air Europa, y abonó un dividendo de 14,1 millones a la matriz. Esas mismas fuentes recalcan que la plusvalía le servirá para diversificar el negocio hacia la alta velocidad ferroviaria, donde ya forma parte de uno de los cuatro consorcios (junto a Talgo y el fondo Trilantic) que competirá con Renfe por la liberalización del ferrocarril, y también para impulsar la división hotelera, poco rentable hasta ahora, pero que cuenta con 32 hoteles en la actualidad, de los que la mitad están en el Caribe.

Un movimiento que debilita su posición actual en el mercado del turismo, toda vez que la división aérea suponía el 52% de los ingresos. Sin embargo, la letra pequeña relata que los compromisos por arrendamientos de aeronaves lastraban de una manera tan determinante la viabilidad futura del grupo que han optado por la venta de su división. En la memoria de 2018, Globalia reconocía que tenía comprometidos pagos por arrendamientos operativos futuros por valor de 1.792 millones de euros (aquí se incluyen contratos superiores a los cinco años), de los que 1.698 correspondían al alquiler de aeronaves. Solo en 2018 gastó 279 millones de euros. Queda por saber el encaje que tendrán esos compromisos en el total del dinero a percibir por la venta.

La otra división que más aporta a la facturación de Globalia es la minorista, con un 29% del total, que también está sufriendo las consecuencias de un cambio de modelo en el que las agencias de viajes tradicionales se han visto conquistadas por las agencias online como Booking o Expedia. Solo en 2013 se cerraron 160 puntos de ventas. En 2014, la filial, cuyas principales marcas son Viajes Halcón y Viajes Ecuador, contaba con 953 puntos de venta, de los que 667 correspondían a Viajes Halcón; cuatro años después, esa cifra bajó un 12% hasta las 837 agencias. Las conversaciones con Avoris, la división minorista de Barceló, para venderle su parte del negocio han sido una constante, pero no fructificaron nunca.

El gigante del turismo en cifras

Beneficio. El grupo perdió 18 millones de euros de euros en 2016 y regreso a números negros un año después, con un beneficio neto de 16,3 millones de euros, que triplicó en 2018 hsata los 49 millones.

Ingresos. La facturación alcanzó en 2018 los 3.850 millones de euros, encadenando cuatro años seguidos de crecimientos. El 62% de la cifra de negocio de Globalia procedió del mercado nacional y otro 26% del Caribe.

Empleados. El número medio de empleados en 2018 se situó en 13.953, de los que un 3.826 (un 27,4%) correspondían a Handling y un 1.819 (13,1%) a personal de hotel. Cerca quedaron los auxiliares de vuelos, con 1.773 trabajadores (12,7%), y el personal de agencias de viaje, con 1.665 (11,9%).

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