La Siberia extremeña, horizontes de tierra y agua dulce

Ha sido declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco

Extremadura
Reserva del Cíjara.
Puebla de Alcocer

Es tierra de grandes embalses y hábitat para cientos de especies de aves por su combinación de humedales, dehesas y pastos. La Siberia extremeña, declarada recientemente Reserva de la Biosfera por la Unesco, es un lugar de espléndida y variada naturaleza, donde el contraste de los llanos del sur con las sierras del norte da lugar a una gran variedad de ecosistemas, marcados por las cuencas de los grandes embalses construidos en diferentes tramos de los ríos Guadiana y Zújar.

Su nombre despierta mucha curiosidad. Hay varias teorías sobre su origen. Una de ellas hace referencia a que, debido a su aislamiento, pudo ser utilizada en tiempos pasados como lugar de destierro; la otra, la más verosímil y la que tiene más partidarios, alude a su atraso, a la falta de vías de comunicación, a su aislamiento y abandono.

No es una tierra vasta y fría como la rusa, sino verde y acogedora

Lo cierto es que La Siberia extremeña, que ocupa el noreste de la provincia de Badajoz, no es vasta ni fría como la rusa, es verde y acogedora, con inviernos y veranos relativamente extremos, pero con suaves primaveras y otoños que invitan a recorrer una naturaleza generosa, con tesoros paisajísticos como la Reserva del Cíjara o Puerto Peña, o a relajarse en las aguas termales del balneario de Valdefernando.

Tierra singular

Es la comarca española con más kilómetros de costa sin tener mar, gracias a sus cinco embalses (La Serena, Zújar, García de Sola, Cíjara y Orellana). Tierra de pastoreo, olivo y miel, rica en festejos y tradiciones, sus habitantes se han adaptado a este entorno con actividades tradicionales basadas en la agricultura, la ganadería y la gestión del agua. El paisaje es uno de sus mayores encantos, con grandes espacios naturales protegidos dentro de la Red Natura 2000 y muchas singularidades: hay trampales o turberas, formaciones más características de zonas cantábrico-atlánticas o enclaves donde nidifican centenares de buitres.

La observación de aves es una actividad de otoño muy recomendable. En torno a 300 especies viven o pasan largas temporadas aprovechando la situación estratégica de La Siberia y su variedad de ecosistemas; hay desde grandes rapaces y carroñeras a aves de pequeño tamaño. Existen varias áreas ZEPA (Zona Especial para la Protección de Aves).

Reserva del Cíjara, paisaje del interior de La Siberia.
Reserva del Cíjara, paisaje del interior de La Siberia.

En el interior de La Siberia, el río Guadiana se estrecha y forma las hoces del Guadiana. Tras el verano, se puede contemplar, como en pocos lugares, el espectáculo de la berrea del ciervo y la ronca del gamo en la Reserva Regional de Caza del Cíjara, con más de 25.000 hectáreas a las que se suman otras 30.000 de montes de uso público. En esta zona habitan varias especies amenazadas, como el lince ibérico o el milano real.

A la naturaleza hay que sumar un interesante patrimonio histórico y cultural: el dolmen de Valdecaballeros, pinturas rupestres, la mayor colección de estelas decoradas de toda la provincia, una red de castillos que incluye algunos de los mejor conservados, como el de Puebla de Alcocer…, y una red de vías pecuarias que en algunos tramos se mantiene intacta; también cuenta con zonas de interés geológico o paleontológico. Estos son solo algunos de los muchos atractivos de La Siberia extremeña, una tierra con mucho potencial todavía por descubrir.

Propuestas

La Siberia extremeña, horizontes de
tierra y agua dulce

Otoño. El calendario de otoño en la Reserva de la Biosfera de La Siberia, creado en colaboración con los empresarios turísticos de la comarca, abarca desde senderismo, turismo activo y observación de aves, hasta travesías en kayak, jornadas micológicas, astroturismo, propuestas gastronómicas o experiencias trashumantes.

Patrimonio. La Siberia es mucho más que naturaleza. No hay que perderse la visita al castillo medieval de la Puebla de Alcocer, los restos romanos de Lacimurga, las casas solariegas de Herrera del Duque o la iglesia de Santa Catalina, de estilo gótico-mudéjar, en Talarrubias.

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