Cada uno de los cuatro o cinco adjudicatarios comercializará varios de los paquetes

Sareb divide su cartera en 10 para sacar a concurso su gestión

El mayor portfolio lo componen 16.400 millones en créditos a promotor de Bankia

La presidenta de Sareb, Belén Romana.
La presidenta de Sareb, Belén Romana.

El concurso que Sareb ha ideado para readjudicar la gestión de su carga de créditos y ladrillo, actualmente subcontratada a las entidades financieras a las que se los compró, ya está en marcha. La sociedad ha remitido en los últimos días un avance, o "teaser", con información preliminar sobre el proceso a los potenciales participantes a fin de tantear su interés.

La invitación formal junto con un memorando más extenso se les enviará en las próximas semanas. De momento, Sareb ha dividido sus 50.000 millones de euros de carga tóxica en 10 carteras para que los participantes pujen por ellas, aunque podrán plantear repartos alternativos

Esta distribución inicial se ha realizado empaquetando una cartera mixta de créditos e inmuebles –viviendas y suelo, las obras no salen a concurso– por los activos correspondientes a cada una de las entidades a las que fueron adquiridos, a excepción de los del grupo BFA–Bankia que, por su tamaño, se dividirán finalmente en dos carteras, y no en tres como se ha publicado inicialmente. De un lado una con más de 16.400 millones en créditos a promotor, que es la mayor cartera que sale a subasta, y otro con más de 3.000 millones en inmuebles.

Del mantenimiento a recobros y ventas

Los servicios que Sareb busca subcontratar varían en función del tipo de activo que contiene cada cartera. Aunque ocho de las 10 son mixtas, lo que requeriría todo el abanico de funciones, existe una que contiene solo créditos a promotor y otra que se compone únicamente de suelos y viviendas. Además, los postores podrán proponer diferentes repartos al inicial que plantea Sareb, basado en el origen de los activos, y pujar solo por los de determinado tipo o zona geográfica.

En el caso de los activos inmobiliarios, Sareb busca que cada proveedor se ocupe de la gestión, la administración y la comercialización, lo que implica desde el mantenimiento de los edificios a la búsqueda de compradores. En el caso de los créditos a promotor, que suman más de dos tercios de la carga total, el banco malo necesita agentes especializados en su gestión, especialmente en materia de recobros.

En cuanto a las obras en curso que recibió, la sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria mantendrá la gestión en sus manos hasta que concluya las promociones –este mismo año pretende acabar 126, que suponen 2.850 viviendas más– para ceder luego su comercialización a sus nuevos proveedores. La propia sociedad, de otra parte, mantendrá en activo su nueva web de comercialización de activos entre particulares, el contacto regular con grandes inversores o la red de colaboradores homologados que le prestan sus servicios.

Una vez estudiadas las pujas, los contratos serán adjudicados en otoño y entrarán en vigor el 1 de enero.

Destacan también por su volumen la cartera de Catalunya Banc, con 4.300 millones en crédito y 2.400 en ladrillo; la de BMN, con 4.700 millones en adjudicados y 1.100 millones en crédito; o la de Novagalicia, con 3.600 millones en préstamos y 1.500 millones en inmuebles, de la que se desgaja a su vez otro portfolio con la parte correspondiente a Banco Gallego (unos 750 millones en total). Por su parte, la de Ceiss suma un total de 3.130 millones; la de Liberbank, 2.450 millones; la de Caja3, 2.210 millones y la de Banco de Valencia, 2.000 millones.

Hasta ahora, Sareb cuenta con casi una decena de comercializadores pero fuentes cercanas a la sociedad aseveran que el objetivo ahora es contar solo con cuatro o, como mucho, cinco proveedores a los que subcontratar la gestión por periodos de unos tres a cinco años. Así, cada uno de los nuevos adjudicatarios controlará más de uno de los portfolios, si bien se aceptarán cambios en las carteras si alguno está interesado en agrupar solo crédito a promotor o solo inmuebles, por ejemplo.

El concurso está dirigido fundamentalmente a las plataformas inmobiliarias de gestión de activos de la banca que sean independientes de las entidades –la mayoría han sido traspasadas ya a fondos de inversión– o aquellas que, al menos, presten servicios a terceros. La fórmula deja fuera a Anida, la plataforma propiedad de BBVA, que solo comercializa sus activos, así como a las inmobiliarias de Bankinter y Kutxabank. Cada postor, eso sí, deberá ir de la mano de un banco que gestione la labor de caja.

Uno de los concusantes mejor situados es el fondo Cerberus dado que ya conoce y maneja tres de las 10 carteras a concurso tras asumir la gestión de Bankia Habitat. La reciente compra de la inmobiliaria de Catalunya Banc por parte de Blackstone y Magic Real Estate también sitúa a estos en buena posición, dado el volumen de activos de la catalana.

En la pugna prometen estar también Apollo, que compró el 85% de Altamira a Santander; Kennedy Wilson y Värde Partners, que adquirieron el 51% de Aliseda a Popular; Texan Pacific Group (TPG), que se hizo con el 51% de Servihabitat (CaixaBank) o Centerbridge, que compró Aktua a Banseto e Inmare a BMN. Solvia, de Sabadell, también participará pues al comprar Gallego ya da servicio a Sareb.